Mención Honrosa
Rubén pidió pollo con papas fritas; Martina no quiso comer. De regreso en taxi por Vicuña Mackenna, el silencio no disipaba el olor a kétchup en las manos de él. Martina miraba un grafiti rojo en los muros, tocándose la mejilla que empezaba a hincharse. «Llegamos», dijo el taxista. Ella bajó rápido, tragándose el sabor metálico que le subía a la boca. Rubén se limpió las manos en el pantalón para sacar su billetera. El taxista agitó el pino aromático mirando por el retrovisor pero el aire seguía oliendo a dulce, hierro y vinagre.
Roberto Riquelme Pavez, 38 años, Puente Alto.
Ilustración: Patricio Vera @pato.vera.r

